“¿Qué es comer sano?” de J.M. Mulet

El libro se compone de 13 capítulos y un epílogo. A lo largo de ellos se analizan diferentes expresiones típicas relacionadas con una alimentación sana que no siempre son ciertas. Todo ello se hace con un tono divulgativo, contrastando lo afirmado con datos científicos. Además, la obra está llena de expresiones que rozan la ironía y el sarcasmo con el fin de
que el lector comprenda la de tonterías que las personas pueden llegar a creer por el simple hecho de que los de su entorno lo den por cierto.


El primer capítulo titulado “El pódium de los mitos alimentarios” desmiente, apoyándose en datos científicos, los tres mitos más escuchados sobre el ámbito de la alimentación.

El segundo capítulo continúa con la misma línea, sólo que ahora se habla sobre “Las falsas creencias que existen en torno al agua”. Un ejemplo es el mito de que beber agua embotellada adelgaza, lo cual no es del todo cierto. No obstante, es verdad que el agua puede sustituirse por otras bebidas, tales como cerveza o refrescos, con las cuales se ingieren nutrientes adicionales, o tóxicos como el alcohol, y estas no están presentes en el agua. En consecuencia, ingerir estas bebidas en vez de agua aumenta el riesgo de obesidad. También se dan consejos, como por ejemplo, la manera de mejorar el sabor del agua corriente. Este no consiste en más que meterla a baja temperatura y dejarla destapada para que el cloro se evapore.

El tercer capítulo, “Calorías, digestiones y expulsiones” desmiente el hecho de que los productos light no engordan. Uno de los hechos por lo que esto ocurre es debido a que las personas tienden a ingerir mayor cantidad debido a que piensan que no les va a hacer ganar peso.

En el cuarto capítulo, “Azúcares y edulcorantes. Las mentiras más dulces”, se el tema del índice glucémico y se desmiente creencias como que la miel es más sana que el azúcar o que un producto clasificado como sin azúcares añadidos es adecuado para diabéticos. Todo ello posiciona a la desinformación como un riesgo para la salud de las personas.

En el quinto capítulo, “Grasas buenas, grasas malas y píldoras caras”, se desmiente el mito de que la carnitina sea un quemagrasas. Además, se trata el tema de que no existen grasas buenas ni malas, si no una desregulación alimentaria en el que se ingieran un exceso o un déficit de las mismas. No obstante, no hay que olvidar que el metabolismo de las grasas está muy ligado al de los glúcidos, por lo que este capítulo y el anterior funcionan como un pack.

El capítulo 6, “No solo los deportistas necesitan proteínas”, habla sobre la importancia de estos nutrientes en una dieta equilibrada, así como de los peligros derivados de la ingesta excesiva de los mismos o deficitaria. Muchos de los procedimientos para perder peso en poco tiempo están basados en consumir muchas proteínas, lo que ocasiona problemas crónicos.

En el capítulo 7, “Más mitos que el pan”, trata el tema de las nuevas modas sobre no comer gluten, llevadas a cabo por personas que no tienen ninguna celiaquía. Lo que les impulsa para hacer esto es que es considerado más sano, debido a que tienen creencias sobre que el consumo de gluten está relacionado con el padecimiento de enfermedades ¿pero existen estudios científicos que lo contrasten? ¿Y si es así, cómo fueron llevados a cabo?

En el capítulo 8, “La leche tiene mitos de la ídem”, donde se abordan los mitos que existen alrededor de este alimento junto a datos y curiosidades. Un ejemplo es la anécdota de Margaret Thatcher, quien tiene el mote de Ladrona de leche debido a que promulgó una ley para que no se incluyera la leche en los menús escolares en menores de 7 años. Con respecto a los mitos sobre la leche, los más destacados afirman que este producto es malo porque la leche que caduca se esteriliza y se redistribuye o que no es necesario su consumo en edad adulta tal y como reflejan el resto del reino animal.

El capítulo 9, “Las mentiras carnales”, se inicia hablando de cáncer y de los dos factores más determinantes para su desarrollo, los cuales son el tabaco y tomar el sol sin protección. No obstante, existen otros como el abuso de carne roja. Por otro lado, también se explica qué es el número E, presente en las etiquetas de muchos alimentos, y mediante ejemplos y anécdotas el autor muestra que no es tan malo como parece.

En el capítulo 10, “El pescado, del mar al hoax”, se habla sobre el anisakis, un parásito que es eliminado con el congelado o cocinado.

En el capítulo 11, “Fruta y verdura, los mitos más verdes”, se tratan temas como que tomarse un zumo no es lo mismo que comer una fruta o que las dieta crudiveganas no son aconsejables.

En el capítulo 12, “Superalimentos y superdietas y supermitos”, el autor afirma mediante la siguiente frase que los superalimentos no son tan ideales como se los pinta. “La realidad es que la mayoría de los denominados superalimentos son alimentos válidos, pero todo lo que aportan lo puedes obtener de otros alimentos menos exóticos y con menos nombre que esos que se basan más en modas que en criterios nutricionales”. Algunos ejemplos de superalimentos de los que se habla son la cúrcuma, las bayas de goji o el aloe vera.

En el capítulo 13, “Esas malditas etiquetas, esos peligrosos envases”, realiza una crítica a la falta de correspondencia entre el lenguaje en etiquetas de productos y el de la calle. ¿No sabes cómo puede suceder esto?, pues Mulet te da ejemplos contrastados, entre ellos figura el de la cerveza sin alcohol, la cual si contiene alcohol.

Para quien se quede con ganas de leer más, el autor ofrece un epílogo, “Por una comida sin apellidos”, en el que apela que muchos de lo nombres que aparecen en el envasado de los productos solo contribuyen a generar más confusión en el consumidor.

“Para concluir, he de decir que este libro trata de instaurar un espíritu crítico en el lector a
la vez que predica con la filosofía de una dieta variada y equilibrada junto al ejercicio para
tener una vida sana. Esto libera al consumidor de seguir las modas que invaden el mundo
de la alimentación y afectan al bolsillo, e incluso en ocasiones a la salud del mismo. ¡Qué
no te engañen!”

EVA SÁNCHEZ HERNÁNDEZ

A %d blogueros les gusta esto: